Escribir en blanco
febrero-marzo

La galería Art Nueve presenta la nueva exposición de Javier Pividal “Escribir (en blanco)”
Javier Pividal (Cartagena, 1971) recoge en esta muestra de manera extensa tanto el
proyecto de mismo título desarrollado durante los últimos tres años como el proyecto que
desarrolla en la actualidad: Cuerpos/palabra.
Según el profesor del IE School of Architecture, Roberto González García, son las palabras
las que forman el motivo principal de las obras del proyecto escribir (en blanco) y, sin
embargo, puede que en este caso poco importen, en la manera en que habitualmente nos
servimos de ellas. Son palabras apropiadas y reinterpretadas, palabras que componen
locuciones y sintagmas –palabras como citas–. Expresiones repetidas, sacadas de un
contexto que remite a lugares alguna vez habitados por emociones y sentimientos, pero por
un cuerpo que en realidad ya no está presente. Y es en ese vacío, o mejor, en la repetición
de ese vacío, donde las palabras pierden su sentido, quizás porque lo que realmente nos
cuentan no se puede encontrar –o no sólo– en su contenido.
Tal vez resulte que el interés de écrire en blanc / escribir (en blanco) esté entonces en la
superficie. En todo y cada uno de los pliegues y caras que rodean esas palabras –palabras
objeto–, en los pulcros recortes que contruyen una rigurosa tipografía reducida hasta el
mínimo, que a su vez construye las palabras, y que como éstas, termina por desdibujarse
hasta perder su legibilidad. Y quizá sea precisamente en esa superficie donde si se mira
con atención, aparece el abismo. Es de este modo como el cuerpo reaparece, a través de
lo intersticios, en las fisuras y en los ecos que generan las sombras de las palabras. Es
ahí donde aparecen de nuevo las emociones, y con ellas la presencia. Las superficies de
écrire en blanc / escribir (en blanco) son, de hecho, el lugar que todos podemos habitar, la
posición desde donde reapropiarnos de las grafías que componen las citas, el espacio que a
partir de ese momento permite resignificar nuestras emociones con palabras de otros. Para
entonces, el contenido de esas palabras ya nos pertenece, y su escritura desdibujada ya no
es sino un ruido de fondo, niebla, blanco que aún estando presente, desaparece.

(Roberto González García
IE School of Architecture)