Algunos movimientos del todo innecesarios.
Septiembre- noviembre

Nota de prensa.

Algunos movimientos del todo innecesarios / Juan de Sande

La galería Art Nueve presenta la segunda exposición del artista madrileño Juan de Sande en su espacio “Algunos movimientos del todo innecesarios” una serie de fotografías y esculturas que recrean objetos imposibles.
Juan de Sande, el juicio a la totalidad.

Las obras de Juan de Sande se constituyen como una creación de mundos alternativos, en ocasiones de una teatralidad semejante a la fotografía alemana de las primeras décadas del siglo XX, por su encuadre y racionalidad, una línea por la que la fotografía se convirtió en escultura. Las imágenes de De Sande, dominadas por la formalidad, también nos hablan de una noción tan pictórica como el retrato. Sus fotografías evolucionan a partir de una misma idea: fragmentación del sujeto retratado (un edificio, un paisaje, un bodegón) de entrada y proceso de unificación / reconstrucción de salida, la imagen final.
En palabras de Miguel Ángel Hernández, las obras de Juan de Sande encarnan, además, una propuesta de resistencia ante los diversos totalitarismos de la imagen contemporánea. Unos totalitarismos frente a los que presenta una imagen que atiende a la complejidad de lo visible y, sobre todo, a la imposibilidad de verlo todo de una vez y para siempre. Esta idea está ya presente desde el mismo proceso de construcción de la imagen, compuesta a través de la suma de varias realidades, fragmentos, que confluyen en un nuevo campo visible inexistente. Un campo esencialmente teatral y, en cierto sentido, barroco, un lugar donde la visión es puesta en escena. Se trata de una imagen fragmentaria que reconstruye un todo imposible. Ante estas imágenes, la mirada del espectador se inquieta y se moviliza, pues hay algo ahí que no debiera estar, algo familiar y al mismo tiempo extraño, algo que Sigmund Freud llamaría “lo siniestro”. En última instancia es una reflexión sobre el “hacerse visible” de las cosas: la manera en que la complejidad del mundo se muestra ante nuestros ojos, de manera, para el artista, siempre insuficiente: la preocupación por la decepción de lo visible, esto es, que la complejidad de la realidad es inabarcable, y que no podemos acceder a aquello que más deseamos.
Enlazando con esta idea, Juan de Sande proclama: “La realidad me proporciona los elementos que necesito para la creación de una ficción. Creo que es en la ficción donde el arte tiene algo que aportar.
Su objeto ha de ser la verdad, del tipo que sea, pero por definición, es a la fuerza una mentira.” Así, la fotografía le permite acumular detalles exactos del mundo real que inserta en una ficción: la obra final, donde lo que no es real se nos muestra como posible. La ficción y la contingencia son lo que proporcionan el placer estético en sus piezas.
Así, presenta en esta exposición una serie de fotografías de “esculturas imposibles”, donde el objeto final parece verosímil pero en realidad es un objeto no existente. A través de un laborioso proceso, el artista ha fotografiado todos los elementos individualmente para posteriormente reconstruirlos, danto lugar a la imagen final. Algo largamente construido nos aparece ahora como realidad, como una totalidad (engañosa) y no como una suma de entes parciales o fragmentos.